martes, 7 de junio de 2011

LA MEJOR COMPAÑÍA

GABRIEL Mª OTALORA
Se acerca Pentecostés y Juan nos conforta recordando a Jesús, que le pedirá al Padre un  Defensor que esté siempre con nosotros: el Espíritu de la Verdad. Como le pedirá al Padre un  Defensor que esté siempre con nosotros: el Espíritu de la Verdad. Como se pusieron a propagar la Buena Nueva gracias a la llegada del Espíritu en el momento en que más temerosos estaban. Una Iglesia misionera como la que propició Jesús, comprometida con el amor a los más pobres en el sentido más amplio del término, y abocada a los mismos problemas que tuvo el Maestro, incluso dentro de la comunidad creyente. Una vez recuperados los discípulos del mazazo de la crucifixión y del miedo a las autoridades judías, la experiencia de Jesús resucitado y Pentecostés lo cambió todo para sus seguidores, a pesar de que eran una minoría.

Al principio, judíos y cristianos siguieron viviendo unidos al culto del Templo y de la Ley de Moisés, como Jesús, aunque eran vistos por los de fuera como una secta judía llamada la secta de los nazarenos, según aparece varias veces en los Hechos; todavía no eran vistos como una nueva religión.
No fueron fáciles los primeros pasos, empezando por el rechazo cada vez mayor de los judíos al mensaje de un “Israel nuevo” abierto a todos los pueblos del orbe. ¿Cuántos fariseos como Saulo siguieron pensando que cumplían todos los requisitos de la ley de Moisés y que Jesús fue un mal sueño que ya pasó? ¿Cuántos cristianos hoy podemos estar pensando algo parecido del mensaje de Jesús, que no calan en la forma de pensar y obrar? Tuvo que ser chocante ver como aceptaban mejor a Cristo y a su mensaje de misericordia, de amor, de compartir entre iguales en Chipre, Asia Menor, Grecia o Roma, que en Israel. Su estilo de vida atraía sin dejar a nadie indiferente porque ofrecían una respuesta al anhelo humano de verdad y felicidad a pesar de lo inaudito de su afán de servicio sin atender a afinidades ni clases sociales. Su ejemplo llegó a preocupar, y mucho, a las autoridades romanas que les persiguieron y martirizaron hasta que llegó Constantino para hacer del cristianismo la religión oficial; con él se acabaron las terribles persecuciones pero también la independencia del mensaje cristiano, asimilándolo a los intereses de su imperio.
En cuanto a las mujeres, tuvieron una gran presencia en aquellos primeros años, en los que llegaron a presidir con normalidad comunidades cristianas. Tras la Pascua, fueron mujeres concretas las que aparecen con un papel visible en la misión paulina, las que desafían el orden establecido de la estructura patriarcal, y encuentran en el cristianismo un lugar donde reformular su sistema de creencias y valores desde su identidad femenina. Mujeres que, desde los inicios y en el seno del cristianismo antiguo, ejercieron una autoridad innegable en las comunidades porque a nadie se le escapaba que acompañaron a Jesús, fueron amigas suyas y testigos del Resucitado. Presidieron comunidades, sobre todo paulinas, y ayudaron con sus bienes, su sabiduría, influencia y valentía a los varones. De hecho, Pablo escribe que ser varón no es una condición necesaria para el reconocimiento de la autoridad apostólica en una persona (Romanos16, 7).
Claro que la Iglesia estuvo en peligro de dividirse en más de una ocasión, pero el Espíritu la mantuvo unida a medida que sus miembros oraban de forma unánime, trabajaban unidos por derribar las exclusiones injustas y sufrían también unidos. Existía una sensación de plenitud y entusiasmo provocado por una esperanza eufórica que invade toda la narración, como si nos quisiera contagiar a todos los que seguimos sus pasos. Los Hechos narran el camino de seguimiento a Jesús que hicieron algunos de sus seguidores, como una invitación a todos los que venimos por detrás. Las similitudes son evidentes:
1 – Los seguidores de Jesús se pasaban el día dando ejemplo de vivir cristianamente y predicando sin esperar a que les vengan a escuchar sino que salían a buscar a la gente, da igual si eran judíos o paganos, de una franja social u otra, expresada en el “ved como se aman”. Y lo hacen sin amedrentarse ni usar tácticas en función del qué dirán. Es una de las cosas que más enfatiza el libro de los Hechos de los Apóstoles: asombraban a quienes les escuchaban predicar porque se manifestaban con claridad y audacia, como Jesús.
2 – Cristo no escogió a los mejores según el criterio humano. Sí que transformó por amor a prostitutas y recaudadores de impuestos, y no fue menos chocante que su gracia tocase a un fariseo perseguidor de cristianos, como fue Saulo, para convertirlo en el más destacado misionero de los gentiles.
3 – Los apóstoles no se centran en condenar sino en salvar. Hablan de que mataron a Jesús por ignorancia y no se ensañan contra los que urdieron las infamias para colgarle en una cruz. No realizan cruzadas contra los personajes involucrados en la muerte de Cristo, que seguían acechantes, y que tampoco dudaron en hacer con ellos lo mismo que hicieron con Jesús. Como afirma Anselm Grün, aunque el amor no tiene armas, los tiranos tienen miedo de él.
4 – Pero cuando fueron acusados, también se convirtieron en testigos al defenderse con su fe ante el Sanedrín dejando a las autoridades judías y religiosas en evidencia. Si los apóstoles hubiesen vivido calladamente su fe y a trabajar por el Reino con un poco de diplomacia, posiblemente las autoridades judías les hubiesen ofrecido algún pacto de no agresión para salvar su prestigio y sus vidas a cambio de no socavar el prestigio de las autoridades. Unos dirigentes a los que Jesús ofreció la Buen Nueva directamente. Lo importante es que se mantuvieron firmes en su pretensión de cambiar el corazón desde el amor para superar las situaciones de exclusión que padecía una mayoría (sentirse indeseable a los ojos de los demás, desposeídos de bienes y cariño, etc.), cosa que incomodaba a aquellos legalistas protegidos bajo el paraguas teocrático.
5 – En el libro de Hechos, Lucas muestra que toda la vida de la Iglesia continuaba girando en torno al Cristo viviente, resucitado, apoyada en dos pilares: a) La celebración de la fe como encuentro alegre de los hombres y mujeres que necesitan alabar y agradecer los dones de Dios. Era la fiesta que alienta el Espíritu más que una obligación ritual. b) El servicio a los pobres o diakonía de atención preferente a los más necesitados.
Por lo tanto, cuando una Iglesia comienza a volverse aburrida y monótona en su testimonio, temerosa de perder un poder mundano que nunca debió tener, necesita volver urgentemente al Espíritu, a la audacia y la enseñanza del libro de los Hechos y las cartas de los apóstoles: ¿qué fue lo que pasó para que el evangelio brotase con fuerza y saliese de los confines del judaísmo hasta alcanzar en una sola generación los límites del mundo entonces conocido? Una pregunta que debe interpelarnos en tiempos de crisis generalizada. Pero en Occidente vivimos alejados de aquellas vivencias porque padecemos el mismo yugo de Constantino y Teodosio. La Iglesia institución se jacta de no entrar en política, pero no acaba de salir de ella al constituirse como un Estado, con su inmunidad diplomática, sin que nadie acierte a justificar una estructura de poder y ostentación como la del Vaticano, en pleno siglo XXI. Pero se resiste a entrar en la otra política, la que defiende a los perseguidos por causa de la justicia, y hacerse buena noticia con ellos; como Jesús.
Eclesalia .net

lunes, 6 de junio de 2011

ENCUENTRO REFLEXIÓN COMPARTIDA

Queridos hermanos y hermanas:

             El próximo día 22 de junio, miércoles, tendremos nuestro último “Encuentro de Reflexión Compartida” que según lo programado tocará aspectos sobre  la atención a nuestros hermanos y hermanas mayores. Tendrán lugar como de costumbre a las 16.30 en la Sede de Confer: Núñez de Balboa, nº 115 bis Madrid. Los que os interese participar podéis enviar vuestra inscripción lo antes posible.
             La  impresión sobre esta iniciativa es muy positiva, tanto por la asistencia como por el interés y participación de los/as asistentes. 

             Con todo afecto en el Señor. 

Elías Royón, S.J.
Presidente de CONFER

sábado, 4 de junio de 2011

ESCUELA DE JESÚS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA
La situación que se vive hoy en nuestras comunidades cristianas no es nada fácil. En nuestro corazón de seguidores de Jesús surgen no pocas preguntas: ¿dónde reafirmar nuestra fe en estos tiempos de crisis religiosa? ¿qué es lo importante en estos momentos? ¿qué hemos de hacer en las comunidades de Jesús? ¿hacia dónde hemos de orientar nuestros esfuerzos?

Mateo concluye su relato evangélico con una escena de importancia excepcional. Jesús convoca por última vez a sus discípulos para confiarles su misión. Son las últimas palabras que escucharán de Jesús: las que han de orientar su tarea y sostener su fe a lo largo de los siglos.
Siguiendo las indicaciones de las mujeres, los discípulos se reúnen en Galilea. Allí había comenzado su amistad con Jesús. Allí se habían comprometido a seguirlo colaborando en su proyecto del reino de Dios. Ahora vienen sin saber con qué se pueden encontrar. ¿Volverán a verse con Jesús después de su ejecución?
El encuentro con el Resucitado no es fácil. Al verlo llegar, los discípulos «se postran» ante él; reconocen en Jesús algo nuevo; quieren creer, pero«algunos vacilan». El grupo se mueve entre la confianza y la tristeza. Lo adoran pero no están libres de dudas e inseguridad. Los cristianos de hoy los entendemos. A nosotros nos sucede lo mismo.
Lo admirable es que Jesús no les reprocha nada. Los conoce desde que los llamó a seguirlo. Su fe sigue siendo pequeña, pero a pesar de sus dudas y vacilaciones, confía en ellos. Desde esa fe pequeña y frágil anunciarán su mensaje en el mundo entero. Así sabrán acoger y comprender a quienes a lo largo de los siglos vivirán una fe vacilante. Jesús los sostendrá a todos.
La tarea fundamental que les confía es clara: «hacer discípulos» suyos en todos los pueblos. No les manda propiamente a exponer doctrina, sino a trabajar para que el mundo haya hombres y mujeres que vivan como discípulos y discípulas de Jesús. Seguidores que aprendan a vivir como él. Que lo acojan como Maestro y no dejen nunca de aprender a ser libres, justos, solidarios, constructores de un mundo más humano.
Mateo entiende la comunidad cristiana como una "escuela de Jesús". Seremos muchos o pocos. Entre nosotros habrá creyentes convencidos y creyentes vacilantes. Cada vez será más difícil atender a todo como quisiéramos. Lo importante será que entre nosotros se pueda aprender a vivir con el estilo de Jesús. El es nuestro único Maestro. Los demás somos todos hermanos que nos ayudamos y animamos mutuamente a ser sus discípulos.
Eclesalia.net

viernes, 3 de junio de 2011

GRACIAS

Muy queridas Hnas/Hnos. de las Comunidades de Religiosas/os en Cristo Resucitado: 
Queremos manifestaros nuestro agradecimiento por la participación en la celebración de nuestro Centenario el día 15 del pasado mes de Mayo. 
Nos vimos muy acogidas de todas las que participastéis físicamente, pero también estamos seguras de la cercanía  de vuestra oración de las que por razones obvias no pudistéis estar.
Pensamos fue un gran testimonio de comunión que nuestra Madre General agradeció y el Sr. Obispo lo nombró al finalizar la Procesión. ¡Muchas gracias Hnas.!

Esperamos veros el día  de Pentecostés y el 18 de Junio en la peregrinación al sepulcro de santa Genoveva Torres en Zaragoza. Hasta pronto.

Hnas. Angélicas de Almenara.

NUEVA EVANGELIZACION

Queridos hermanos y hermanas:

Como todos sabeis, el Santo Padre ha convocado el sínodo de los Obispos sobre el tema "La nueva evangelizacion para la transmision de la fe cristiana" que tendrá lugar en el mes de octubre del 2012. hace unos meses se publico los Lineamenta, y en su introducción se anima a la reflexion sobre ellos en la diçocesis, zonas pastorales, parroquias, congregaciones religiosas, asociaciones, movimientos, etc.

La evangelización constituye el horizonte de la iglesia, su misma esencia, y en ella, el de la Vida Consagrada. La historia de nuestras Congregaciones está intimamente unida a la historia de la evangelizaciçpn. Y en estos momentos compartimos con toda la iglesia las dificultades para el anuncio de Jesucristo en nuestra sociedad. La pregunta acerca de la transmisión de la fe, "Debe transformarse en una pregunta de la Iglesia sobre sí misma. Esto permite encuadrar el problema de manera no extrínseca, sino correctamente, porque cuestiona a toda la Iglesia en su ser y en su vivir". (Lineamenta 2)
Evidentemente nos cuesta tambien a nosotros,, religiosos y religiosas, inmersos en un período de fuertes cambios históricos y culturales.

Desde CONFER creemos que es una oportunidad para la vida religiosa española para reflexionar, desde nuestra índole peculiar de estar y ser iglesia, sobre la Nueva evangelización, acogiendo la llamada de los últimos Pontífices y muy en particular de Benedicto XVI al convocar este Sínodo. Además, todas las Congregaciones estamos comprometidos en un proceso de reestructuración y de revitalización de nuestra vida y misión, lo cual nos supone un esfuerzo por buscar caminos nuevos ya que "la tarea de evangelización se encuentra frente a nuevos desafíos que cuestionan prácticas ya consolidadas, que debilitan caminos habituales y estandarizados" (Lineamenta 3)

Para ayudar a esta reflexión en los distintos Institutos, CONFER organiza una Jornada de estudio con un doble objetivo: reflexionar sobre los interrogantes que plantea la Nueva Evangelización a la tarea evangelizadora de la Vida Consagrada en España, y la aportación que podamos hacer los religiosos y religiosas a los lineamenta para el próximo Sínodo.
Tendrá lugar el próximo 30 de Septiembre, viernes, en Madrid.

El programa será el siguiente:

Presentación de la Jornada.
Los religiosos ante la Nueva Evangelización.
Francisco José Ruiz Pérez, sj. provincial de España
Primera parte de Lineamenta
"Tiempo de nueva Evangelización"
Diego Molina, sj. Profesor de la Facultad de Teología de Granada.
Segunda parte de Lineamenta
"Proclamar el Evangelio de Jesucristo"
Bonifacio Fernández, cmf, Profesor del Instituto de Vida Religiosa de Madrid.
Tercera parte de Lineamenta
"Iniciar a la experiencia cristiana"
Emilio Alberich, sdb, Profesor emérito de Catequetica en la Universidad Salesiana de Roma, y José Luis Saborido, sj. Director de la revista Catequetica

Destinatarios:
La Jornada está destinada a los Superiores/as Mayores, Delegados/as de Pastoral, miembros de los Consejos provinciales, y aquellos religioso/as que estén interesados en el tema.

Mas adelante daremos más detalles de la organización de la Jornada, lugar de su celebración, modos de inscripción, etc.
Esta primera comunicación tiene como objetivo que podáis reservar esa fecha en vuestras agendas.
En la seguridad de que esta iniciativa responda a vuestras expectativas, os saludo con todo afecto en el Señor.
                                        Elías Royon, sj
                             Presidente de CONFER Nacional