miércoles, 22 de diciembre de 2010

UNA FAMILIA DE REFUGIADOS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA
Según el relato de Mateo, la familia de Jesús ha vivido la experiencia trágica de los refugiados, obligados a huir de su hogar para buscar asilo en un país extraño. Con el nacimiento de Jesús no ha llegado a su casa la paz. Al contrario, enseguida se han visto envueltos por toda clase de amenazas, intrigas y penalidades.
Todo comienza cuando saben que Herodes busca al niño para acabar con él. Como sucede tantas veces, bajo el aparente bienestar de aquel reinado poderoso, perfectamente organizado, se esconde no poca violencia y crueldad. La familia de Jesús busca refugio en la provincia romana de Egipto, fuera del control de Herodes, asilo bien conocido por quienes huían de su persecución. De noche, de manera precipitada y angustiosa, comienza su odisea.
Por un momento, parece que podrán disfrutar de paz pues «han muerto los que atentaban contra el niño». La familia vuelve a Judea, pero se enteran de que allí reina Arquelao, conocido por su "crueldad y tiranía", según el historiador Flavio Josefo. De nuevo, la angustia, la incertidumbre y la huida a Galilea, para esconderse en un pueblo desconocido de la montaña, llamado Nazaret.
¿Podemos imaginar un relato más contrario a la escena ingenua e idílica del nacimiento de Jesús naciendo entre cantos de paz, entonados por coros de ángeles, en medio de una noche maravillosamente iluminada? ¿Cuál es el mensaje de Mateo al dibujar con trazos tan sombríos los primeros pasos de Jesús?
Lo primero es no soñar. La paz que trae el Mesías no es un regalo llovido del cielo. La acción salvadora de Dios se abre camino en medio de amenazas e incertidumbres, lejos del poder y la seguridad. Quienes trabajen por un mundo mejor con el espíritu de este Mesías, lo harán desde la debilidad de los amenazados, no desde la seguridad de los poderosos.
Por eso, Mateo no llama a Jesús "Rey de los judíos" sino "Dios-con-nosotros". Lo hemos de reconocer compartiendo la suerte de quienes viven en la inseguridad y el miedo, a merced de los poderosos. Una cosa es clara: sólo habrá paz cuando desaparezcan los que atentan contra los inocentes. Trabajar por la paz es luchar contra los abusos e injusticias.
En ese esfuerzo, muchas veces penoso e incierto, hemos de saber que nuestra vida está sostenida y guiada por la "Presencia invisible" de Dios al que hemos de buscar en la oscuridad de la fe. Así busca José, entre pesadillas y miedos nocturnos, luz y fuerza para defender a Jesús y a su madre. Así se defiende la causa de Jesús.
Eclesalia.net

martes, 21 de diciembre de 2010

LA HABITACIÓN DE MARVIN

PREMIOS: 
1996: Nominada al Oscar: Mejor actriz (Diane Keaton)
1996: Nominada al Globo de Oro: Mejor actriz drama (Meryl Streep)
1996: Reconocimiento especial National Board of Review por un rodaje excelente

GÉNERO: Melodrama
AÑO: 1996
SINOPSIS: Hace ya muchos años, las vidas de Lee, una mujer ferozmente independiente, y su hermana mayor Bessie se encaminaron en distintas direcciones. Lee partió a Ohio, mientras que Bessie regresó al hogar familiar de Florida para cuidar de su padre Marvin, que yace en cama después de un ataque al corazón. 
La enfermedad de Marvin, que le obliga a permanecer en cama, con oxígeno, incapaz de pronunciar palabra, provocó la ruptura entre sus dos hijas. Bessie ha cuidado abnegadamente de su padre, dedicándole lo mejor de su tiempo y cariño. Lee prefirió alejarse de lo que parecía una vida inútil, con la excusa de atender a su propia familia... Sin demasiado éxito, pues, divorciada, apenas sabe tratar a sus dos hijos; sobre todo a Hank, problemático adolescente.

Para ver la película haz clic aquí

El agujero de la roca

lunes, 20 de diciembre de 2010

¿TIENES CORAZÓN?



Con este vídeo os deseo una feliz navidad. Es la realidad del Verbo Encarnado en las personas de hoy en día

Wikileaks: ¿TODA, TODA LA VERDAD?

KOLDO ALDAI
Veloces verdades se cuelan en titulares, cuando en el pasado apenas salían de la privacidad del salón. Nadie puede callar ya las revelaciones de Wikileaks. De momento ha conseguido 1.334 webs espejos a lo largo de todo el mundo. Al pinchar en la dirección de cada uno de esos espejos, todas saltan a la misma portada con el rostro sereno y a la vez desafiante del joven fundador del movimiento. La verdad corre rauda con los medios de nuestros días. Aflora antes de que siquiera la imaginemos. Nos desayunamos cada día con nuevas y rompedoras noticias ¿Pero qué haremos con tantas verdades juntas? ¿Dónde y cómo las colocaremos de forma que sólo contribuyan al bien y al progreso de la humanidad en su conjunto? Bienvenidas las verdades que socavan las dictaduras, que desnudan a los corruptos, que deshacen las falacias, que revelan la cruel cara de multinacionales farmaceúticas..., pero los éxitos en la revelación de muchas verdades, no eximen de prudencia en lo que a la difusión de otras respecta. Todas las verdades no necesariamente se han de ubicar en todo momento y circunstancia.
Ojalá la humanidad se encuentre preparada para encajar la información que diariamente nos proporcionan los cables diplomáticos de Wikileaks. ¿Estaremos listos para toda esta suerte de verdades, para hacer un adecuado uso de estas gigantescas filtraciones? ¿Tienen los políticos derecho a un marco de intimidad como el resto de los humanos, o deberían de manifestarse más sabios y cautos en cualquiera de las circunstancias? Afrontamos una serie de cuestiones poco imaginables hace bien poco tiempo. Las nuevas tecnologías de la información nos colocan ante dilemas poco comunes en el pasado.
La verdad no debería causar contratiempo, si estamos en condiciones de asumirla y hacer un positivo, regenerador, liberador… uso de ella. El que Assang y su gente hayan revelado la auténtica y oscura faz de la monarquía alauí, de Berlusconi, Putin, Chávez o de la empresa Pfizer, constituye un hecho evidentemente positivo, pero ¿era necesario poner el ventilador detrás de absolutamente toda la información que se ha difundido?
Está en cuestión la madurez de la humanidad para asumir estas verdades, sin que por ello se azucen rencores y se pongan en juego vidas humanas. El que Wikileaks haya facilitado una información fundamentalmente necesaria y esclarecedora, no quita que pueda haber material muy sensible que encuentre quizás mejor destino en las llamas. ¿Vale toda filtración aun a costa de relaciones humanas y diplomáticas cuidadosamente tejidas?
Nada justifica la feroz campaña que gobiernos y corporaciones libran contra estos modernos mensajeros. Conspiran en balde quienes desean controlar Internet. Tal como apunta Francisco G. Basterra en su alegato a favor de la prohibición de prohibir, el ciberespacio es la consagración de la transparencia y de la más ancha libertad y muestra de las enormes transformaciones que vivimos. Triunfa la comunidad en detrimento del deseo de control de los gobiernos y ello manifiesta un claro avance democratizador, ¿pero no será preciso también establecer algunas pautas en esta “infobatalla”? ¿Esta revancha planetaria contra el establishment en la que se han implicado legión de ciberactivistas tiene o no sus líneas rojas? ¿Esa “conciencia viva online” (movimiento Anonymus) que representa uno de los fenómenos más novedosos de nuestros días, este activismo que ya no camina las avenidas, puede manejar artillería digital de cualquier calibre? ¿Amén de sus aspectos emancipadores, no hay también cierta amenaza de caos tras esta revolución libertaria que se libra en las pantallas?
Julian Assang para nada merece los barrotes por poner alas a la verdad. Otro tema es el que le ocupa a la justicia sueca por sus supuestos abusos a dos mujeres. La vida es más incómoda para los déspotas y los opresores, merced a un ciberespacio cada vez más universal y Wikileaks ha tenido el acierto y valor de demostrarlo. Ahora bien, ¿conviene por ejemplo que el último cartucho de información con las claves más relevantes que cuidadosamente guarda el informático australiano, cual seguro de vida, se difunda? Arrojo más interrogantes que conclusiones sobre tan controvertidos temas. No sé si estaremos preparados para semejante ducha de verdades, para revelaciones de aún más alcance que las aireadas hasta ahora. ¿Tiemblan sólo los tiranos y los sin escrúpulos con los cables de Wikileaks o hay también políticos con algún grado de buena voluntad que se agitan al amanecer con cada nueva revelación?
Hay un balance eminentemente positivo en lo que respecta a estas revelaciones inesperadas. El despropósito y la falsedad salen a la luz en esta catarsis planetaria sin precedentes. Quienes mienten a la ciudadanía, abusan, alimentan explotación, odio, confrontación…; quienes privan de libertades y conculcan los derechos humanos, son con Wikileaks más débiles en su peligroso accionar, pero es preciso estar alertas con los eventuales regalos que ciertos cables pueden también facilitar a estas mismas tenebrosas fuerzas.
Hay puentes finamente construidos que se pueden dinamitar, hay vidas humanas que pueden correr más peligro. La prudencia y la oportunidad no podrán ser aspectos menores a la hora de administrar tanta carga de verdad. Que no se le escape al fundador de Wikileaks y equipo, a los medios que están ordenando, extrayendo y aireando la información, que determinadas verdades en manos de los enemigos de la libertad y de los derechos humanos pueden ser pólvora en bruto, capaz de hacer saltar odios y de desatar grandes olas de violencia.
Aún no ha parado la cascada de noticias sorpresa. Quizás el turrón nos coja intentando masticar no menos duras filtraciones. Que sirvan para conocernos un poco más en nuestros aciertos, en nuestros errores en cuanto raza humana, que sirvan para la mejora y para la enmienda, de ninguna forma para fortalecer trincheras y alentar batalla. De ella ya aprendimos lo suficiente, de ella sólo necesitamos curarnos. Bienvenidas las noticias que pueden contribuir a que el mundo sea un poco más libre, un poco más justo, pero que en medio de la orgía de verdades con fecha de caducidad, no olvidemos las noticias de y para la eternidad, por ejemplo el aniversario, que en breve celebramos, de la encarnación del más incondicional amor en un establo de Palestina. Las verdades no necesariamente tienen altares, pero seguramente sí tamaño, sí jerarquía. Que ese amor irrestricto sea motor y amparo de todas las verdades con las que seguiremos desayunándonos.
Eclesalia.net